01 enero, 2010



Te pienso acariciando mi piel,
cada parte de mi ser,
cada poro de mi alma.
Me extremezco con las puntas de tus dedos dibujando mi nombre en mi espalda,
a orillas de este mar que me envuelve entre tu boca y su sal,
arena entre mis dedos,
que se pierden en tu cuerpo,
la sonrisa de este atardecer me hacer verte como al propio Dios Eros,
Te siento...Tan dentro...Que no puedo sentir dónde acaba mi cuerpo, pues se funde con tu aliento.
Gracias por darme la mano y hacerme tocar el cielo.

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